Lunes, hubo honores a la Bandera. Iniciamos clases proponiendo las actividades
de aprendizaje para el día de hoy, pero antes realizamos la técnica de
AGRADECIMIENTO, la cual hoy fue más sentida y fluida. La variante fue que incluí una técnica de RESPIRACIÓN,
de la cual después platicaré.
Al empezar a charlar con los alumnos (niños de primaria del
tercer grado), toqué el tema de si ellos se saben o si se sienten libres. Como casi siempre, hay que unificar el
significado para no tener respuestas variadas o fuera de contexto. Ante la pregunta qué prefieren ser niños
obedientes o libres, y escuchar que prefieren ser obedientes, ya que ser libres
significa hacer lo que quieran, y que sus papás siempre han aplaudido y
fomentado la palabra OBEDIENCIA como significado de BUEN HIJO, por no decir
BUENA PERSONA, creo era el momento de hablar de otro tipo de ideas.
En una escuela el sentido de obediencia también se ha
fortalecido, ya que en la edad de 6 a 12 años, se ha considerado que los niños
o tienen la independencia mental para poder realizar actividades productivas y
que es mejor que sean buenos ejecutores de las indicaciones de los adultos para
que en un futuro ellos puedan decidir, llegando a la mayoría de edad, puedan
opinar.
La disciplina forjada en este espíritu tiende a ser
represiva, y tiene su punto máximo, cuando se logra que cada alumno siga las
reglas que se le impondrán en un medio (escuela, casa) y realice casi sin
chistar y con excelencia las actividades o tareas que se le encomienden, la idea
es que logrando al máximo el cumplimiento de dichas actividades propuestas cada
niño pueda alcanzar un nivel de excelencia académica o en otras áreas que le
permitan después decidir, y después lograr su propia disciplina, y escoger sus
propias actividades, es decir, se posterga el otorgamiento de su libertad, como
un buen gladiador, que cumple su entrenamiento, gana las batallas impuestas,
contra los peleadores asignados y en las fechas y momentos por alguien más
determinados.
Sin entrar en mucho detalle, quiero comentar que la libertad
puede entenderse como algo más sublime que esta anhelada lucha por la
independencia económica en cada seno familiar o en cada nivel educativo.
Si se fomenta, con mucho tacto y esfuerzo, en los niños o
alumnos la idea de que la libertad es hacer lo mejor que puedan, ellos tendrían
la posibilidad de estar de acuerdo o no en cada indicación recibida, en cada
actividad propuesta, con la idea de que puedan rechazarla SIN NINGÚN PROBLEMA
con la idea de hacer algo siempre mejor.
Es la labor de padres y maestros educar al niño acerca de
qué significa hacer lo mejor, dependiendo el contexto social, moral y
espiritual, pero creo que siempre que sea algo que te haga crecer como persona
o que pueda ayudar a la humanidad, a crecer en algo debería ser un buen
indicador.
La disciplina en este contexto se vuelve algo así como una
continua elección de buenas decisiones que me permiten utilizar mi libertad
para poder convivir en un grupo social (familia, escuela), logrando objetivos
comunes, propuestos tal vez por un padre de familia, un docente o un sistema
educativo, pero cuidando que las actividades y las metas alcanzadas sean de
común acuerdo con los alumnos y que ellos los apropien de la mejor manera.

Excelente comienzo de su blog maestro.
ResponderEliminarFelicitaciones, y a seguir!!!